29/9/06

Diversas bienvenidas



Después de tantos años como profe de secundaria, y después de que mi movilidad haya sido extraordinaria por la cantidad de años que he estado como profesora, primero interina, y luego en expectativa de destino, he recorrido muchos institutos, lo cual es lo mismo que decir muchos mundos, y he tenido por tanto la ocasión de experimentar en este largo periplo infinidad de distintas bienvenidas.
Generalmente te recibe el director, pero a veces,en ausencia de éste puede recibirte el jefe de estudios, aunque el discurso suele tener varios puntos comunes:
-la autopublicidad: "Este centro es muy bueno, mucha gente quiere venir a trabajar aquí";
-la reconvención bienintencionada: "Aquí venimos a trabajar, si trabajas todo el mundo te respeta" (ja, ja, ja...)
-el aviso quitamiedos (y si no hay motivos para tener miedo por qué quieren quitármelo): "No te preocupes del mal comportamiento de los alumnos, es que sólo necesitan conocerte. Una vez que te conozcan te tratarán mejor". (Mejor, no bien, y ¿cuándo se supone que van a darme por "ya conocida", el año que viene o cuando?
-el consejo fruto de la experiencia: "Tú muéstrate dura, dura, que te respeten. Ya te aflojarás cuando te respeten."(¿?)

En fin, huelga explicar que me los conozco todos, y seguro que algunos más de los que ya me he olvidado porque, de tanto oírlos, desconecto cuando me los dicen.
De todos modos y a pesar de todos los recibimientos posibles, no empiezas a existir para el resto del claustro hasta que han pasado por lo menos tres meses, y tú no empiezas a conocer cómo es el centro, y cada centro es un mundo, hasta que está terminando el curso. Y en el caso de los profes que hemos estado hasta diez años en expectativa, es decir, sin destino definitivo, cuando ya estamos empezando a adaptarnos, nos mandan a otro centro, con cual todo nuestro gozo en un pozo. A empezar otra vez a aprender, a fijarse, a adaptarse, a quedarse con los nombres, con las caras... etc. Es casi inexplicable como habiendo unas reglas comunes de Funcionamiento de todos los Centros de Secundaria, que supuestamente condicionarían que todos fuesen similares, sin embargo cada uno es completa y absolutamente distinto de los demás, por eso el proceso de adaptación suele ser tan largo. Y si no te adaptas de prisa en algunos centros directamente te comen con patatitas, porque los directores de instituto son profes también, con una formación para enseñar su asignatura y dar clases de ella, pero no para dirigir una empresa, por algún cursillo u otro de formación de dirección que les den. Y aunque son profes, y no empresarios, muchos se toman así su trabajo, como si se tratase de un puesto de director empresarial, y claro, o se pasan, o no llegan, o las dos cosas de modo indiscriminadamente aleatorio, muchos, en realidad, hacen lo que pueden y, generalmente de la mejor forma que pueden, o al menos, con la mejor intención. Como siempre la auténtica responsabilidad, al final, hay que buscarla en otro lugar bastante más por encima. (Fotografía de Inés Calvo)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te olvidas de aquello de: no abuses de los castigos ni de los partes porque entonces pierden todo su sentido. En realidad lo que te están diciendo es: mira chaval/a, no nos des mucho trabajo y arréglatelas como puedas.